Alegría, juegos e inclusión fueron protagonistas de las XII Olimpiadas de Invierno de Kinesiología

Woddy guía a un pequeño por el laberinto para, luego, armar un puzzle al final del recorrido.  Jack Sparrow, evita, entre saltos y piruetas, que los niños tomen las monedas de oro de su preciado tesoro. La gitana Esmeralda enseña entretenidas coreografías a decenas de niños que siguen animados cada uno de sus pasos. Son algunas escenas de una tarde llena de alegría y entretención, donde princesas, magos y personajes de películas animadas fueron los protagonistas de la XII versión  de las Olimpiadas de Invierno, actividad especialmente preparada para los niños y jóvenes de la escuela especial perteneciente a la Corporación Regional de Padres de Personas con Discapacidad (CORPADIS).

La actividad, realizada el miércoles 10 de julio en el salón auditorio de nuestra Casa de Estudios, fue parte del cierre de la asignatura “Terapia Deportiva y Recreativa, instancia que tuvo por objetivo entregar herramientas terapéuticas que permitan a los estudiantes trabajar y estimular el desarrollo psicomotor y movilidad del cuerpo de personas con discapacidad, a través juegos y acondicionamiento físico.

Importancia 

Instaladas como tradición de la carrera de Kinesiología, las Olimpiadas de invierno no son solo una tarde de juegos, sino una dedicada planificación que permite adaptar las terapias de forma lúdica. Así, la  XII versión fue también la mejor evidencia de una extensa relación que ha permitido dar relevancia a la inclusión no solo en salas de clases, sino en la vida profesional de los futuros kinesiólogos.

“Buscamos que nuestros estudiantes tengan una conciencia inclusiva, porque es una población con la que vamos a trabajar, principalmente, y que también desarrollen otras habilidades, no solo la técnica de tratamiento, sino que también puedan desarrollar habilidades como liderazgo, trabajo en equipo y además, trabajar con la empatía, cercanía y adaptar las terapias a los grupos etarios y necesidades de los niños porque es un  grupo de niños y es distinto trabajar con niños que con adultos y para generar la motivación y la inclusión. Por eso, terminamos con estas actividades que son más lúdicas pero con objetivos terapéuticos claros”, explicó Andrea Chinga, coordinadora a cargo de la asignatura.

Así, lejos del box y entre música, juegos y baile, los integrantes de la escuela especial CORPADIS la valoran como una instancia de crecimiento mutuo.  “Es una oportunidad maravillosa porque el hecho de que dentro de la carrera de Kinesiología tengan este módulo les permite vivenciar lo que es trabajar con niños especiales”, expresó Isabel Gamboa, jefe técnico de CORPADIS.

En tanto, para el kinesiólogo de dicha institución, Cristóbal Araya , “es importante que los estudiantes vivencien lo que es la discapacidad y puedan aprender a trabajar con ellos, no desde la base kinésica propiamente tal, sino que desde el aspecto emocional que es lo que –a veces- más se puede rehabilitar. Y para nosotros, es importante que incluyan a nuestros estudiantes y puedan tener una actividad deportiva acorde a sus capacidades”.

Aprendizaje

Uno de los aspectos más importantes para los estudiantes es que a lo largo de toda la carrera han vivenciado distintas experiencias que les han demostrado la importancia de la formación profesional a través de la empatía.

Gracias a ello, han podido generar actividades que van más allá de los resultados de aprendizaje y la nota de la asignatura, ya que han podido dar valor a la vocación que impulsa su futuro laboral.

Según explicó la estudiante Belén Lazcano, “ha sido muy bonito poder integrarse dentro de la rutina de los niños, el ya conocerlo y uno los ve no como un paciente al que ve todos los días, sino el niño que uno ve, conoces las mañas, lo que les gusta y lo que no y vas haciendo ciertos progresos con ellos. Por ejemplo, Isabella, una chica que al comienzo no caminaba nada, estaba todo el rato en las colchonetas y ahora por lo menos camina con nosotros.  Es genial ver estos progresos durante este mes, quizás nosotros no hayamos intervenido porque hay todo un equipo detrás, las tías, los tíos de CORPADIS y ser parte de eso y ver el progreso es muy importante para darle más énfasis a nuestra carrera”.

Las Olimpiadas de Invierno se han convertido en la manifestación del compromiso que tanto estudiantes como docentes han asumido con la inclusión, no solo como una vía de aprendizaje, sino también como un aporte real a la comunidad de la región de Coquimbo.

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