En la UCN reflexionan sobre consumo problemático de alcohol y drogas ante preocupante alza en la región

Definir estrategias para disminuir el consumo, especialmente en mujeres embarazadas y adolescentes, motivó a organizar este encuentro interinstitucional.

Foto principal: Sebastián Prieto, Jefe del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud Coquimbo; Fernanda Alvarado, directora regional de SENDA; Paulina Aracena, terapeuta ocupacional del Programa Ambulatorio Intensivo del Hospital El Pino; y Dra. Paola Haeger Soto, académica del Departamento Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina,

Más de 70 personas vinculadas a la academia, a centros especializados y de tratamiento, hospitales, la Seremi y el Servicio de Salud regional, atendieron la convocatoria a participar en la primera jornada de discusión en torno a problemáticas de uso y abuso de alcohol y drogas, que se llevó a cabo (28) en el Campus Guayacán de la UCN.

La instancia tuvo como propósito integrar conocimientos entre actores clave y analizar cuáles podrían ser las estrategias idóneas a fin de disminuir el consumo abusivo, especialmente en la población adolescente y mujeres embarazadas.

Cifras desalentadoras

En la Región de Coquimbo, el consumo de alcohol aumentó de un 22,1% en 2016 a un 36,9% en el 2018 y el de marihuana de un 6,8% a un 11,1%, según cifras publicadas en el décimo tercer Estudio Nacional de Drogas en Población General, -que contempla personas entre los 12 y 64 años de edad-realizado por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA).

En ese contexto, la Dra. Paola Haeger Soto, académica del Departamento Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina, quien ha investigado el tema durante los últimos años, indicó que frente a ese panorama, se hace necesario obtener una visión integral de la situación, concientizar a los profesionales que trabajan en la zona y, a largo plazo, ver la manera de replicar iniciativas exitosas que se implementan en hospitales de la capital.

“(…) Esperamos que esta discusión llegue a donde tiene que llegar, que es a los cambios en la salud pública. Por eso abordamos desde las estadísticas que maneja el SENDA, hasta los resultados de los estudios preclínicos que hacemos en el laboratorio. También llegó una invitada especial proveniente del Hospital El Pino, ubicado en la comuna de San Bernardo en Santiago, quien trabaja en un programa para seguir la evolución de mujeres embarazadas y pesquisar a tiempo algún problema que puedan tener sus niños al nacer por el uso y abuso de drogas o alcohol”, precisó.

Por su parte, Fernanda Alvarado, directora regional de SENDA, agregó que la jornada surgió como parte de la alianza de colaboración entre la institución que preside y la Facultad de Medicina de la UCN, y destacó el enfoque en la mujer, principalmente en mujeres que están embarazadas o en proceso de lactancia.

“Hoy día las cifras no nos acompañan y por eso tenemos que trabajar junto a la academia para que nos ayude a divulgar desde la formación. También invitamos a diversos actores relacionados con prevención, tratamiento y rehabilitación con el propósito de analizar cuáles son las estrategias y mejores formas de parar esto”, sostuvo.

Proyecto con buenos resultados

Paulina Aracena, terapeuta ocupacional del Programa Ambulatorio Intensivo del Hospital El Pino dedicado al uso y abuso de drogas y alcohol, fue la encargada de hablar sobre el proyecto enfocado en mujeres embarazadas con consumo problemático, y mostrar cómo se gestiona el trabajo interinstitucional.

“Uno de las puntos centrales a tomar en cuenta es el trabajo en red, ya que la intervención no la puede hacer solo un equipo, sino que es necesario articularse con los distintos dispositivos de la red, tanto de atención primaria, secundaria y terciaria, además del vínculo con las usuarias para poder generar resultados a largo plazo”, apuntó.

Aracena recalcó que el abuso de alcohol o drogas en el embarazo sí afecta al bebé, y hay estudios que lo confirman.

“Hay signos físicos claros en los niños que tienen el síndrome alcohólico fetal, pero hay muchos que no y por lo tanto quedan fuera de la red. Desde ahí, nuestro trabajo es poder pesquisar para proveer un tratamiento pertinente”, acotó.

 

Incluir la salud mental

Por último, Sebastián Prieto, Jefe del Departamento de Salud Mental del Servicio de Salud Coquimbo, valoró la instancia en la que se pudieron intercambiar experiencias sobre los modelos de atención en diferentes áreas y en su caso explicar el de salud mental.

“Hemos evolucionado de un modelo asilar, -que alejaba a las personas del resto de la sociedad-, a uno comunitario y eso merece cierta explicación porque es un proceso que se ha dado en los últimos 20 años y no todo el mundo lo conoce. En ese sentido quisimos contar en qué estado nos encontramos como región con la implementación de equipos comunitarios, del reforzamiento de la atención primaria y cómo esto se articula con el apoyo de otras instituciones como Senda, en el caso de consumo abusivo de drogas. Nuestra principal meta es la integración de la red”, detalló.

Texto: Johana Fernández

Fotos: Óscar Pineda

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