Estudiantes de Enfermería recibieron inducción al internado profesional

Durante 5 días, estudiantes de la carrera de Enfermería conocieron las herramientas y la información necesaria para enfrentar una etapa clave en su formación: el internado profesional.

Para comenzar, cada uno recibió el manual del estudiante, documento en el que se explica a qué van al internado, qué es lo que tienen que hacer, dónde lo realizarán y cómo lo llevarán a cabo.

Sin embargo, uno de los aspectos más reforzados durante la semana fueron las competencias personales para enfrentar el desafío, talleres que estuvieron a cargo de Mauricio Díaz y el equipo Éxito Académico.

“Hemos potenciado el desarrollo de competencias transversales, las competencias blandas y pedimos al equipo de Éxito Académico que preparar un taller de comunicación efectiva, con utilización del tiempo como recurso, tolerancia a la frustración y manejo del estrés. De esta forma, durante cuatro sesiones, pudieron mostrar cuáles eran sus temores, sus frustraciones, aprender a comunicarse mejor”, explicó la enfermera Mónica Ferrada, coordinadora de la actividad.

A juicio de la estudiante María Francisca Mulet este tipo de talleres resulta fundamental a la hora de enfrentar la incertidumbre que genera el internado: “Hemos hecho un autoanálisis respecto a lo que vamos a enfrentar, porque muchas veces no nos imaginamos cuál es el real mundo laboral y esto sirve para decir: esto es lo que puedo enfrentar, éstas son mis debilidades, mis fortalezas y estas son las diferentes soluciones que se pueden dar frente a determinadas situaciones que podemos experimentar”.

Durante jueves y viernes, los estudiantes participaron en una actualización de protocolos y guías, además, de un taller de elementos esenciales para un diagnóstico de gestión.

Pero, sin duda, una de las actividades que más llamó la atención de los ahora internos fue una simulación clínica en el área de la gestión. “´Fue la actividad más dinámica, porque estamos acostumbrados a simulaciones clínicas, pero ahora nos enfrentamos a distintas personalidades y a gestionar a un grupo de trabajo. Aunque la preparación es algo que nos dieron durante toda la carrera, esta es una instancia para concretizar y hacernos sentir seguros de que las herramientas que ya tenemos son suficientes y que no debemos sentir ningún temor ya que en términos académicos y clínicos nos sentimos seguros, pero enfrentarnos a un equipo de trabajo y a personalidades que no conocemos es el gran temor que tenemos todos”, explicó la estudiante María Ignacia Guthrie.

El lunes 15 de enero los estudiantes de cursos superiores de las cuatro carreras de la Facultad de Medicina comenzaron sus internados profesionales, instancia donde mostrarán no solo sus habilidades clínicas, sino la vocación de servicio que se ha convertido en el sello de cada uno de los estudiantes que pasan por las aulas de la Universidad Católica del Norte.

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