Experta presentó evidencia de daños cerebrales producidos por consumo de marihuana

“La única evidencia científica existente es que la marihuana produce daños irreversibles en los jóvenes adolescentes”, fue la contundente conclusión de la Dra. Anneliese Dorr en el Seminario “Marihuana y Cerebro ¿Existe Relación?”, realizado el martes 18 de junio en el Salón Auditorio de la Universidad Católica del Norte.

Organizada por Senda y la Facultad de Medicina UCN – en el marco del Mes de la Prevención-, la jornada tuvo por objetivo dar a conocer a la comunidad los hallazgos científicos de diversos estudios realizados tanto en Chile como en el mundo.

La protagonista  de la jornada fue Anneliese Dorr, doctora en Psicología de la Universidad  de Chile y directora del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Oriente de la Facultad de Medicina de dicha Casa de Estudios, quien ha desarrollado su línea de investigación en psicología clínica infanto-juvenil, psicología evolutiva, además de conducta adictiva en adolescentes y trastornos de personalidad.

La experta comenzó dando a conocer los grandes mitos que existen sobre la marihuana como, por ejemplo, que la marihuana medicinal ha sido aprobada para su uso, afirmación falsa debido a que no existe evidencia científica que permita autorizar su uso de manera segura; o que no tiene toxicidad, afirmación errónea ya que se trata de una droga con sustancias muy potentes, que impactan sobre el sistema nervioso central y el aparato cardiovascular; también desmintió que fuera menos dañina que el cigarro, ya que su toxicidad puede ser mayor porque que se retiene más monóxido de carbono y alquitrán en las vías respiratorias que el cigarro.

Luego, la Dra. Dorr presentó distintos estudios científicos realizados tanto en Chile como en todo el mundo con la finalidad de conocer el impacto de la marihuana a nivel cerebral.

De esa revisión, la especialista dio a conocer que los resultados de dichas investigaciones aseguran que existe correlación entre consumo de marihuana en adolescentes y efectos nocivos sobre el funcionamiento cerebral, en especial, en funciones cognitivas involucradas en el aprendizaje como memoria de trabajo, atención y concentración.

Explicó además que el consumo crónico de marihuana produce alteraciones cognitivas entre las que se encuentran: limitaciones de memoria a corto plazo, de memoria episódica, atención y de las funciones efectivas (dificultad para tareas complejas, afecta toma de decisiones, limitaciones de aprendizaje).

Estudio Pionero

En Chile, la Dra. Dorr junto a otros especialistas investigaron los efectos del consumo de marihuana en escolares sobre funciones cerebrales demostrados mediante pruebas neuropsicológicas e imágenes cerebrales (Neurospect), evaluando comparativamente a jóvenes escolares fumadores exclusivos de marihuana versus no consumidores de ninguna sustancia.

Este estudio fue el primero realizado en una población no consultante, por ende, en jóvenes que no se consideran que tengan aún un problema de adicción.

A todos se les aplicó encuestas de salud, se revisaron sus informes de notas, se les aplicaron test de inteligencia y pruebas neuropsicológicas para medir atención, memoria y concentración.

Las diferencias entre el grupo de no consumidores y el de consumidores fueron alarmantemente significativas ya que, al comparar los test con las imágenes cerebrales, fue posible visualizar que los resultados mostraron que la mayoría de los escolares consumidores presentó una anormalidad en la zona relacionada con la memoria, motivación, planificación e iniciativa, lo que en la práctica se traduce en conductas tales como: desmotivación, poco o nulo interés de seguir estudiando o de terminar los proyectos que empezaban.

Conclusiones

La Dra. Dorr fue enfática además al expresar que –hasta ahora- no hay ningún estudio que demuestre algún efecto favorable de la marihuana en adolescentes y adultos jóvenes. Tampoco existe evidencia vinculada a sus beneficios medicinales, pues en personas enfermas representa más riesgos que beneficios.

Por ello –puntualizó- la alternativa más apropiada sería generar un estudio abierto donde se asegure el acceso a un número de pacientes, con criterios de inclusión y exclusión definidos, con un producto elaborado centralizadamente y que, además, permita hacer un seguimiento de los pacientes reclutados para investigar seriamente esta experiencia.

En ese sentido, expresó que “es importante no creer en lo primero que se lee en internet. No todos saben distinguir información confiable de una anécdota o un fake news, o sea, de una información falsa o simplemente anecdótica. Y eso en el mundo científico y académico se sabe porque la información confiable es publicada en revistas con comité editorial que aseguran una rigurosidad científica. Nuestro estudio fue revisado en Oxford, Cambridge y fue aprobado porque metodológicamente fue muy riguroso, siguiendo las normas del método científico. Y así se distingue una información que es anecdótica de una información científica: una anécdota puede ser una persona que sintió alivio tomándose esto, pero eso no es ciencia, es solo un caso”.

“Hay industrias que quieren lucrar con esto y engañar a la población. Ya se hizo con el cigarro, hoy con la marihuana se hace lo mismo, asociar la marihuana a beneficios medicinales; pero le buscan y le buscan, a pesar de que se demuestra que los efectos adversos son mayores que los beneficios, solo porque todo lo que hay detrás es gran negocio”, finalizó.

Impacto

La audiencia -compuesta por escolares, estudiantes universitarios, académicos y personal de la salud- se mostró impresionada ante la contundente información entregada por la especialista.

“Es muy inquietante saber que una planta es tan peligrosa, que puede causar tanto daño y que, sin querer, el simple acto de fumarla puede llevar a algo mucho peor y causar estos daños tanto a corto como a largo plazo, especialmente, porque como jóvenes tendemos a normalizar la marihuana”, sentenció José Videla, estudiante de 4° Medio C del Instituto de Administración y Comercio Estado de Israel.

Opinión compartida por Oscar Vera, estudiante de Medicina quien expresó: “No venía preparado para algo de esa profundidad, así es que fue muy impresionante, ya que mediante análisis científico argumentó y demostró los efectos de la marihuana con mucha solidez. Fue una presentación muy completa, digna de un congreso, donde todos pudieron escuchar, comprender y –probablemente- todos se impactaron con datos tan contundentes”.

A juicio de la Dra. Paola Haeger, académica del Departamento de Ciencias Biomédicas a cargo de la organización de la actividad, el seminario representa un hito especialmente porque “la información es de primera línea, viene la persona que hizo los estudios en niños, que los ha publicado y dado la evidencia. Lo explicó de forma amena y cercana para los adolescentes, dio argumentos exactos, sólidos y nos dio esperanzas a que el Plan Elige vivir son drogas, el cuál ella impulsó desde la Academia, pueda ayudar a prevenir el uso y abuso de Marihuana y otras drogas. Quedé muy conforme con la presentación porque es muy necesario que esto se sepa para que reflexionemos sobre el tema. Coincido con ella que necesitamos que la información está suficientemente clara y fidedigna para que cuando nuestros adolescentes se enfrenten a la marihuana puedan tomar una decisión con libertad, sabiendo con que se puede encontrar.”

En tanto, para Fernanda Alvarado, Directora Regional de Senda “es fundamental que niños, adolescentes, adultos, estudiantes y trabajadores del área de la salud tengan la evidencia científica para poder conversar principalmente con nuestros niños y adolescentes sobre la prevención del consumo de drogas. Conocer las consecuencias que trae el consumo de marihuana a tan temprana edad es fundamental para que la percepción de riesgo que tenemos que elevar. Hoy se aumenta el consumo de marihuana, principalmente, en nuestros niños y adolescentes debido a que estamos bombardeados de desinformación que busca cautivar a niños y adolescentes para que comiencen el consumo a temprana edad”, recalcó.

Según el XII Estudio Nacional de Drogas en Población General, realizado por SENDA en 2017, se registró un aumento en el consumo de esta droga, ya que desde el año 2010 al 2016, pasó de un 4,6% a un 14,5%, cifra que se traduce en un incremento de la prevalencia de uso de esta sustancia de 215,2% en los últimos seis años, cifras que muestran la urgencia de implementar programas de prevención eficientes y de crear conciencia de los verdaderos daños que la marihuana puede provocar en toda la población.

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