Facultad de Medicina entregó computadores a Fundación Casa de la Esperanza

Un valioso aporte realizó la Facultad de Medicina al Centro de Tratamiento y Rehabilitación de Alcohol y Drogas Monseñor Manuel Donoso

La donación consistió en 3 computadores completamente equipados, los que permitirán actualizar las tecnologías que actualmente utilizan en el centro terapéutico, perteneciente a la Fundación Casa de la Esperanza.

“Esta entrega es parte de lo que como Facultad de Medicina tenemos que hacer: contribuir al desarrollo de la salud, en la medida en que podamos. En este caso, se trata de un aporte que permitirá que las personas que están en rehabilitación manejen aspectos básicos en computación y adhieran a las nuevas tecnologías que ahora son tan importantes”, señaló el Decano de la Facultad de Medicina, Dr. Sergio Häberle.

En un espacio donde las necesidades son variadas y constantes, para los integrantes del centro de rehabilitación se trata de una donación que será fundamental para mejorar su trabajo diario: “Es un aporte muy importante porque va a favorecer al equipo de trabajo y también a los usuarios. A nuestro equipo terapéutico le va a facilitar la construcción de instrumentos y vamos a realizar de mejor manera las tareas y material que preparamos, además nos permitirá ser más rigurosos en cuanto a los planes de tratamiento. Y nuestros usuarios tendrán mayor accesibilidad a la tecnología, porque muchas veces ellos requieren orientación respecto a beneficios sociales y educacionales, o poner en práctica conocimientos como, por ejemplo, hacer un curriculum”, explicó Carolina Hidalgo, directora técnica del programa Monseñor Manuel Donoso.

La Fundación Casa de la Esperanza cuenta con 5 centros que atienden a más de un centenar de usuarios, brindando orientación, prevención y rehabilitación profesional a quienes presentan dependencia al alcohol y otras drogas.

En tanto, el Centro de Tratamiento Ambulatorio Monseñor Manuel Donoso atiende en sus instalaciones a 30 personas, en jornadas diurnas y vespertinas, en un esfuerzo permanente por rehabilitarlos, integrarlos a la sociedad y darles la segunda oportunidad que tanto anhelan.

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