Profesionales de la salud participaron primera versión de taller de gestión emocional y liderazgo

Por años les enseñaron a controlar sus emociones, a jamás desbordarse. Pero durante la jornada del sábado 12 de enero, profesionales de la salud de nuestra región se despidieron entre abrazos, agradecimientos, sonrisas, satisfacción y alegría. Y lo expresaron. Es que luego de ser parte de la Escuela de Verano de Salud Pública, organizada por la Facultad de Medicina, su perspectiva cambió.

La veintena de participantes fue parte de la primera versión destinada a profesionales de la salud del “Taller de Gestión Emocional y Liderazgo”, instancia creada para orientar, dirigir y liderar equipos de alto desempeño.

“Nace por una necesidad declarada por la Facultad de Medicina basada en las exigencias  que tiene el mundo de los profesionales que se encuentran trabajando con equipos del área de la salud, para desde ahí gestionar las emociones de esos grupos para lograr las metas,  movilizar los estados de esas personas y lograr las cosas que se requieran hacer”, explicó Cristian Saavedra Patiño, Master Coach a cargo del taller.

“Considerando que se realizó durante días viernes y sábados en enero, pleno verano, media jornada, uno se pregunta ¿Qué va a ocurrir? Pero como acabamos de ver,  la gente se ha ido contenta, muy enfocada en cómo pueden hacer las cosas y que, por sobre todo con la convicción de que manejar las emociones no es complejo, no es un tema de extraterrestres sino que nos pasa a todos los seres humanos y  que, desde ahí, podemos construir realidades potentes, funcionales y, sobre todo, sanas. Y esto tiene dos miradas: desde lo que hacemos como seres laborales, pero 100% aplicable a nuestra realidad personal y a cómo nos sirve en la vida”, agregó el profesional.

Lecciones

Para quienes vivieron atentos y expectantes el desarrollo del taller, las jornadas estuvieron repletas de experiencias significativas, pues les permitió reconocer cómo funcionan las emociones y saber cómo orientarlas para que se conviertan en una contribución a la labor diaria.

“Me voy feliz, muy satisfecha, fue mucho más de lo que esperaba. Para mí fue aprender a agradecer a los demás, agradecer cada cosa que se entrega y saber que el agradecimiento no debe ser igual para cada persona, porque cada uno espera algo distinto”, manifestó la Dra. Elizabeth Berger Tichauer, quien se desempeña en el Cesfam Cardenal Caro.

Sensación de reconexión compartida por el resto de los asistentes, entre quienes se encontraba el Dr. Osvaldo Iribarren Brown, docente y Director del Departamento de Clínicas de la Facultad de Medicina,  quien expresó: “Este taller tenía el atractivo de profundizar en un ambiente que es poco habitual en el mundo académico como son los sentimientos y emociones que están implicadas en los contactos entre los docentes de la Universidad. Y ha sido enormemente enriquecedor aprender a abrir las emociones, a transparentar frente al otro lo que estoy sintiendo -que puede ser alegría o sufrimiento- pero que involucra al final una decisión que puede ser crucial para la vida universitaria. Todos los que participamos en este taller nos sentimos reconfortados y tenemos una mirada nueva, o recordamos una mirada que se nos había quedado fuera del mundo de la academia pero que hoy vemos que tiene mucho que decir y aportar”.

Proyección

Debido a la evaluación positiva de la actividad, sus organizadores han proyectado la realización de nuevas instancias.

Una de ellas es la segunda versión del taller que se realizará durante los primeros meses del año y un curso de negociación enfocado en liderazgo y trabajo en equipo.

Además, la idea es que en el transcurso del primer semestre se pueda generar una Academia de Coaching en la que se espera certificar a profesionales del área para que -a través de herramientas relacionadas a la psicología, comunicación y liderazgo- puedan desarrollar sus destrezas laborales y contribuir al desarrollo de los equipos de salud de toda la región.

A %d blogueros les gusta esto: