UCN y CESFAM Santa Cecilia de Coquimbo promocionan el consumo de alimentos funcionales para la prevención de enfermedades en invierno

Nutricionistas incentivan a la población adulta mayor a cuidar su alimentación y protegerse de enfermedades respiratorias.

Los especialistas en nutrición afirman que el consumo de alimentos funcionales ayudaría a modular y mejorar el sistema inmune y con eso prevenir enfermedades respiratorias durante la temporada de otoño- invierno. En este contexto, la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Norte en conjunto con el CESFAM Santa Cecilia, están promocionando una alimentación saludable para todos los adultos mayores que se controlen en el consultorio, tarea a cargo de la alumna de quinto año de Nutrición y Dietética de la UCN, Catalina Silva González, quien en el mes de junio realizó una feria de promoción en conjunto con internos de kinesiología y enfermería para recomendar y promover el autocuidado durante la temporada de otoño- invierno.

El propósito de la actividad es promover la alimentación saludable para evitar enfermedades respiratorias, haciendo énfasis en los alimentos funcionales, además de estimular el autocuidado y prevención en toda la familia.

Beneficios de los alimentos funcionales

Catalina Silva González explica que los alimentos funcionales son todos aquellos que generan un beneficio para nuestra salud, ya sea que sus propiedades nutricionales se encuentren de manera natural o artificial. En general se caracterizan por combatir procesos inflamatorios, causados por enfermedades como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemias, obesidad, cáncer y también las enfermedades respiratorias. Estas últimas tienen un aumento en su prevalencia durante la época de otoño-invierno, donde cada año hay alrededor de 4000 a 6500 hospitalizaciones asociadas a influenza a nivel nacional y entre 500 y 600 muertes por esta causa, siendo la población de mayor riesgo los adultos mayores de 65 años y niños menores de 5 años. Por lo tanto, se propone prevenir estas enfermedades a través de una alimentación saludable, rica en vitaminas y minerales antioxidantes y alimentos funcionales.

Este panorama, hace que la industria alimentaria y del marketing proponga los “alimentos funcionales”, donde encontramos los probióticos y prebióticos, que mejoran nuestra microbiota intestinal y esto estimula el sistema inmunitario, al igual que los polifenoles, vitaminas A, E ,C y del complejo B y minerales como el zinc, selenio y magnesio contenidos en frutas y verduras. Ellos presentan una acción antioxidante que previene y reduce los efectos de las distintas enfermedades anteriormente descritas. Por ello, los profesionales de nutrición realizan estas  actividades para educar a la población sobre los beneficios de una buena alimentación en la prevención de enfermedades

 

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