Kinesiología UCN impulsa el deporte local potenciando el desempeño de niños, niñas y adolescentes de Coquimbo

Con energía, compromiso y mucho movimiento, la Carrera de Kinesiología realizó el “Cierre de Actividades de Terreno de Entrenamiento Físico y Rehabilitación”, un hito que reafirma el vínculo entre la Universidad Católica del Norte y la comunidad de Coquimbo a través del deporte y la salud.

Esta instancia permitió instalar a los estudiantes de tercer año de Kinesiología en el corazón del territorio, acompañando a niños, niñas y adolescentes que día a día construyen identidad deportiva en la comuna.

El ciclo, iniciado a fines de septiembre, se convirtió en una oportunidad clave para que futuros y futuras profesionales se integraran activamente al trabajo con la comunidad, enfrentando escenarios reales donde pudieron aplicar sus conocimientos, fortalecer su comprensión del rol social de la Kinesiología y, al mismo tiempo, entregar un apoyo técnico que muchos deportistas locales no suelen tener a su alcance.

GANAR-GANAR

El impacto fue doble: mientras los estudiantes aprendieron en terreno, los deportistas accedieron a herramientas concretas para potenciar su rendimiento y bienestar, generando un círculo virtuoso que beneficia directamente a la comunidad.

Así lo destacó Anaís Turrieta Guajardo, docente a cargo de las sesiones, quien expresó que “este proceso, aunque fue cortito, de un mes y una vez a la semana, nos permitió ver hartos avances. En las evaluaciones finales varios deportistas subieron su rango y también nos comentaron que en sus partidos han aumentado su rendimiento. Para nosotros fue súper beneficioso, porque buscábamos experiencias prácticas donde aplicar lo aprendido. De hecho, todos dijeron que las actividades que más les gustaron fueron las del entrenamiento y las realizadas con la Escuela de Fútbol Corsarios”.

La docente agregó que esperan dar continuidad a esta experiencia. “Ojalá podamos seguir y que quede instaurado como algo fijo para los estudiantes. Hoy la Kinesiología está tomando un rol importante en los equipos deportivos, y la mejor forma de aprender es aplicando el conocimiento. Sabemos que este modelo fue un piloto, pero tuvo muy buen recibimiento y mucho potencial para seguir creciendo”.

IMPACTO POSITIVO

El trabajo realizado semanalmente mostró cómo la articulación entre el conocimiento universitario y las necesidades reales del territorio puede transformar cada sesión en un espacio de aprendizaje mutuo.

Entre los deportistas participantes destacó la experiencia de Gustavo Garay Ibacache, de 12 años, quien valoró el dinamismo y la cercanía del proceso: “Entrenar acá en la UCN fue muy bueno. Los entrenamientos me entretenían y hacíamos mucho trabajo físico y deporte, que es lo que me gusta. Lo que más me llamó la atención fue la capacidad que tenían los profesores para coordinarnos en todo”.

También participó Joaquín Vio García, jugador de vóleibol de 20 años, quien destacó el impacto del programa en su recuperación y rendimiento: “Este entrenamiento me sirvió mucho para mejorar mi salto y fortalecer mi rodilla, porque hace un tiempo tuve una lesión. Me mejoró mucho la seguridad en cuanto al deporte. Súper bueno que se esté realizando esta actividad. Los profes súper buena onda, y los kines también muy atentos en todos los ejercicios”.

Para Valentina Díaz Bustos, madre de Renato Pastel Díaz (10 años), esta iniciativa fue valiosa tanto en lo deportivo como en lo formativo. “Ha sido una actividad muy buena. Los chicos han estado en evaluaciones físicas, les han enseñado a regular su postura, a revisar su desarrollo psicomotor, y todo a través de juegos. He visto a los estudiantes de Kinesiología muy activos, simpáticos y conversando harto con los niños. Ellos vienen felices, se divierten, hacen ejercicio y además están promocionando salud”.

APOYANDO EL DEPORTE LOCAL

En este proyecto de “Experiencias Deportivas” participaron tres grupos, permitiendo ampliar el aprendizaje de los estudiantes de Kinesiología a partir de escenarios diversos y con enfoques diferenciados, siempre respetando la individualidad de cada deportista. Todo el proceso fue guiado por profesores de Educación Física, con intervención activa de los estudiantes de Kinesiología.

De esta forma, con los futbolistas con proyección de la Escuela Corsario de Coquimbo, se trabajó en habilidades de coordinación, fuerza, fuerza explosiva, agilidad y dominio de balón.

En tanto, con el grupo de deportistas jóvenes de distintas disciplinas se buscó fortalecer sus objetivos individuales a través del trabajo grupal, integrando elementos de conciencia corporal para una ejecución correcta del movimiento y mejores resultados.

Esta iniciativa no solo fortalece el tejido comunitario a través del deporte, sino que también abre las puertas de la Universidad como un espacio cercano, accesible y comprometido con el bienestar del territorio.

Una muestra de que cuando los estudiantes se ponen la camiseta de la vinculación y salen al encuentro del deporte local, el aprendizaje se hace más significativo y la comunidad gana nuevos aliados para seguir moviéndose, creciendo y soñando.