Estudiantes de Enfermería UCN dan inicio simbólico a sus prácticas clínicas con foco en el cuidado integral

En una emotiva ceremonia, estudiantes de la carrera de Enfermería de la Universidad Católica del Norte vivieron su investidura 2026, hito que marca el inicio simbólico del ingreso a campo clínico y el paso hacia una formación más cercana a las personas y sus realidades.

Acompañados por sus familias, docentes y autoridades, las y los futuros profesionales recibieron la vela, símbolo profundo de la vocación de servicio, la luz del conocimiento y el compromiso permanente con el cuidado. Un gesto sencillo, pero cargado de sentido: iluminar el camino de otros desde la empatía, la responsabilidad y el respeto.

La decana de la Facultad de Medicina, Paula Ligeti Stuardo, relevó el sentido humano de la profesión, destacando que “el ser humano, con su nombre, su historia y su dignidad, debe estar siempre en el centro de nuestro quehacer”, subrayando además la importancia de integrar la evidencia científica con la comprensión de las emociones y el entorno de cada persona para brindar un cuidado verdaderamente integral.

Desde la voz estudiantil, Sofía Guerrero Rivera, en representación de la generación 2025, compartió un mensaje que resonó entre sus compañeros y compañeras: “Hoy, al recibir esta investidura, no solo nos ponemos un uniforme, nos vestimos de compromiso”. En sus palabras, reafirmó el valor de la empatía, el respeto y la sensibilidad como pilares del ejercicio profesional, recordando que, por sobre todo, “somos y siempre seremos personas cuidando personas”.

Por su parte, la académica Cynthia Abarca enfatizó que este momento marca un punto de inflexión en la formación: “desde hoy, inician una etapa más profunda y significativa: el encuentro directo con las personas, con sus historias y necesidades, con el sufrimiento, pero también con su fortaleza y esperanza”.

La ceremonia de investidura no solo sella un avance académico, sino que también refuerza el sentido ético y humano de la enfermería. Con la luz de sus velas encendida, las y los estudiantes comienzan un camino donde el conocimiento se encuentra con la vocación, y donde el cuidado integral se transforma en el eje de su futuro quehacer profesional.